Votos de boda de obediencia: una costumbre en desuso

Dentro de la ceremonia del matrimonio, una parte muy tradicional es el momento en que los novios pronuncian sus votos. Es unos de los pocos momentos en los que hablan los integrantes de la pareja y no quien oficia la boda. Por este motivo, se presta especial atención a la elección de las palabras. Tal es así, que muchos novios y novias pasan horas o incluso días para encontrar la fórmula perfecta. Estas palabras deben reflejar el sentimiento que se tienen mutuamente. Pero en los últimos tiempos las frases más tradicionales empezaron a ser cuestionadas. Los votos de boda de obediencia ya no tienen la aceptación que hasta hace unos años, en parte gracias al cambio cultural.

Los votos matrimoniales son una tradición que data del año 1549, en Inglaterra. La iglesia anglicana estableció que los contrayentes debían expresar su voluntad y compromiso ante las leyes humanas y ante Dios. A partir de ese momento, la costumbre se ha extendido hacia otros cultos religiosos. Incluso, es muy común ver a las parejas expresar sus votos en bodas civiles. Sin embargo, en el año 1922, la misma iglesia anglicana eliminó de los votos de boda de obediencia justamente la palabra “obedecer”. A pesar de esto, la costumbre se ha mantenido durante mucho tiempo en otros ritos religiosos y en los votos escritos por los propios novios.

¿Qué son los votos de boda de obediencia?

La tradición de los votos matrimoniales se ha extendido enormemente, al punto de convertirse en un elemento fundamental de la ceremonia. Existen fórmulas preestablecidas, aunque muchos novios prefieren escribir sus votos ellos mismos. La fórmula más tradicional para las mujeres dice lo siguiente:

“Yo, (nombre), te tomo por esposo, en este día y para todos los días venideros, para bien o para mal, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, para amarte, valorarte y obedecerte, hasta que la muerte nos separe, según la ley sagrada de Dios.”

Los votos de boda son palabras pronunciadas por el novio y la novia, en las que se expresan su amor y respeto. Se denominan votos de boda de obediencia a aquellos que, desde la tradición, incluyen la palabra “obedecer” en las palabras de la novia. Mientras ella debían prometer amor, aprecio y obediencia, los hombres solo incluían en sus votos el amor y el cuidad. No es ninguna novedad que las sociedades han perpetrado una cultura patriarcal a lo largo de los años, donde las mujeres estaban obligadas a obedecer a sus maridos.

Votos de boda de obediencia

Los cambios en la tradición de los votos matrimoniales

Por fortuna, no todas las tradiciones están destinadas a perdurar para siempre. Las sociedades cambian y evolucionan conforme pasa el tiempo, y esto lleva a reflexionar sobre nuestros comportamientos. Con el creciente empoderamiento femenino se han ido modificando muchas conductas que estaban naturalizadas, pero que solo se justificaban desde la imposición. Una de ellas, es la del pronunciamiento de los votos de boda de obediencia por parte de las mujeres.

Posiblemente el caso más famoso donde esta tradición se rompió, fue en la boda real de lady Diana con el príncipe Carlos. Ella, en un gesto que recorrió el mundo, evitó decir la palabra “obedecer” al momento de pronunciar sus votos. Seguramente haya habido otros ejemplos significativos previos, pero ninguno fue tan influyente. Su actitud en contra de los votos de boda de obediencia recibió críticas de los sectores más conservadores, pero envalentonó a generaciones enteras de mujeres para rechazar esta imposición. Sin dudas, fue un ejemplo para muchas.

Más recientemente, la boda real entre Meghan Markle y el príncipe Harry continuó con el legado de Diana. Ella decidió no pronunciar la palabra obediencia dentro de sus votos. Meghan es conocida por haber roto varios moldes dentro de la familia real, al estar divorciada y ser una mujer mestiza. De esta forma, no se esperaba que tuviera una actitud sumisa ante los votos de boda de obediencia. Y ciertamente no lo hizo.

Votos de boda

Ideas para elaborar los votos de boda

Ya que las tendencias cambian y los votos de boda de obediencia parecen no ser tan aceptados como hace algunos años, proponemos algunas alternativas más acordes a los tiempos que corren. Estos son algunas de las fórmulas más utilizadas, que no incluyen la palabra obediencia:

  • “Yo, (nombre), te acepto como esposo y prometo amarte tanto en la prosperidad como en la adversidad, en la salud como en la enfermedad, por el resto de los días de mi vida.”
  • “Yo me entrego a ti con toda mi alma y mi corazón, con todo mi amor, en lo que soy y en lo que seré, y prometo serte fiel por lo que me queda de vida.”
  • “Te amo con el corazón, y frente a nuestras familias y seres queridos, prometo amarte y ser tu alma gemela hasta el final de mis días en la Tierra.”
  • “Con este anillo quiero mostrarte que soy tuya en cuerpo y alma, y que voy a acompañarte siempre y en todo momento, hoy y para siempre.”
  • “Te amo tal y como eres, y te amaré en todo momento, estando juntos o separados, bajo el sol o bajo la lluvia, entre la luz y entre las sombras, por el resto de mi vida.”
  • “Deseo que nuestras almas se unan eternamente, y sean compañeras en esta aventura inigualable que es la vida, sin importa lo que el destino tenga preparado para nosotros.”
  • Otra opción muy utilizada es pronunciar frases de poesías o canciones famosas que sean del gusto de la pareja.

La creatividad a la hora de escribir los votos matrimoniales no tiene límites. Lo más importante es pronunciar unas palabras honestas y sentidas, que demuestren el amor hacia la pareja en el momento de la boda. Por supuesto, no hay una única fórmula, y las existentes van cambiando con el paso del tiempo. Así, los votos de boda de obediencia dejaron de ser la norma para pasar a ser la excepción, ante el cambio cultural que se viene imponiendo en los últimos años.

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